Fabián Bonilla López

Como parte de una excepcional estrategia de prevención para evitar contagios por Covid-19, pueblos originarios han decidido cerrar los accesos a sus comunidades. Esta medida se entiende por el hecho de asumen su capacidad de manejo y de control sobre sus territorios, al mismo tiempo, que apelan a las formas organizativas de autonomía de facto, denominadas “usos y costumbres”.

Recordemos que, desde hace un mes, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional decretó “alerta roja” ante el brote de coronavirus Covid-19. Anunciando el cierre de sus caracoles, en el estado de Chiapas.

Sin embargo, el virus por varias situaciones se ha colado al interior de las comunidades. Hace unos días se dio a conocer la noticia de que el ciudadano zoque Samuel C. Hernández de la comunidad de Francisco León; municipio de Ocosingo, se suicidó por haber contraído el Covid-19.

Hasta el día de ayer, son siete los casos positivos por Covid-19 reportados en comunidades originarias. Según la doctora Gisela Lara Saldaña, coordinadora general de IMSS-Bienestar, con información actualizada el 15 de abril. De los cuales, cuatro están hospitalizados, sin embargo, ninguno se encuentra intubado, que sería la condición más agrave del padecimiento, mientras que el resto han sido casos ambulatorios.

Estos casos han sido atendidos en las unidades del IMSS-Bienestar. El cual es el programa del gobierno federal que brinda atención a derechohabientes en comunidades originarias. Además, la misma responsable señaló que el trabajo informativo en las comunidades resulta más eficaz.

“Creo que la gente no está atendiendo, no es lo mismo que en la ciudad, que en el campo es más fácil trabajar en las comunidades, cuando uno les explica los síntomas, lo entienden. Saben que cuando hay que tener aislamiento, lo tienen. Saben que, si no hay que salir de casa, no salen. Cosa que aquí en la ciudad no hacemos mucho caso, a veces”, señaló ayer en la conferencia que se realiza en Palacio Nacional de manera diaria.

Esto quizás marque una diferencia entre las maneras en que afectará la pandemia en las comunidades originarias en contraste con los espacios urbanos. Quizás sea una posibilidad para repensar la manera en que se actúa en contextos donde el sentido de comunidad aún persiste, pero eso se sabrá con el tiempo. Sin embargo, lo que es claro, es que los pueblos cada vez más deben de recalibrar su autodeterminación y autonomía.