Sergio Ferrer

La Coordinadora Regional de Seguridad y Justicia, Policía Ciudadana y Popular (CRSJ-PCP) cumplieron 8 años de cultivar la “semilla de esperanza que sembraron el 2 de diciembre de 2012”, además de celebrar la adhesión de habitantes de la comunidad de Ahuacatlán a las filas de la Policía Ciudadana y Popular en lo que nombraron, “una lucha por la transformación social desde abajo, por la vía pacífica”.

Durante el mensaje dado en el evento, reiteraron que dicha comunidad acepta el compromiso y la responsabilidad de velar por la vida, la libertad, la paz y la seguridad de las familias y de sus pueblos.

Para la PCP, la seguridad no solo es vigilar los caminos, carreteras, resguardar fiestas del pueblo, para que la gente transite libremente. La seguridad también, tiene que ver con laborar para tener las condiciones necesarias y elementales para vivir, pues si vives, tienes que trabajar para producir lo elemental para la vida humana, sino se hace asi, es porque se está viviendo a costillas de otro.

El crimen, la violencia generalizada, hasta la fecha sigue siendo un problema social que sigue vigente, solo que ahora, se ha trasladado a más municipios del estado y del país, aumentando los casos de feminicidios. Las desapariciones y asesinatos de mujeres,  es un problema grave que hasta la fecha, ninguna autoridad llámese municipal, estatal y federal, está realizando acciones que contribuyan a erradicar el problema desde abajo, por el contrario, se sigue usando la misma estrategia que ya todos conocemos, “que más de lo mismo, nos lleva,  a más de lo mismo”, señalaron.

En su mensaje político filosófico, la PCP afirmó que: un gobierno de la mayoría, debe vivir como lo hace la mayoría. Pues, pobre es él que precisa mucho, es el que necesita infinitamente mucho porque no le alcanza nada y cada vez desea y desea, más y más. Esta, es una clave de carácter cultural.

No es que no se sepa que hay que hacer, hace rato que se sabe. La cuestión es que no se tiene la voluntad política para enfrentar los intereses que hay en juego. De manera resumida. Existe una impotencia política no solo en los gobernantes, sino también, en los diversos actores que hacen de la política su negocio.

La PCP llamó a los asistentes a la unidad en torno a que Temalacatzingo logre ser un nuevo municipio y se separa de Olinalá donde actualmente pertenece.

“La vida no solo es recibir, sino también, es dar”. “Soberanía popular, libertad, justicia, seguridad y paz”, finalizaron.