Texto: Juan Salvador Guillén Luján

Fotos: Xochiteotsin Vega

Viajando aproximadamente hora y media sobre la carretera Tlapa-Marquelia se llega al pueblo de Alacatlatzala, con población de la etnia Ñu Savi, pueblo rodeado aún, de una densa vegetación de coníferas y que por las tardes desciende a temperaturas cercanas a los cero grados Celsius.

Hemos acudido a este poblado partiendo de la ciudad de Tlapa a las 10 de la mañana y atendiendo a una invitación que previamente hicieron las autoridades locales a los medios de comunicación para dar cobertura a su ceremonia de cambio de autoridades comunitarias (6 comisarías y 5 delegaciones).

Es domingo 9 de enero de 2022, el evento está programado para realizarse a las 12 del día. Hemos llegado puntuales.

Observamos que todos los preparativos están ya hechos: la comida, la mesa del presídium, las bandas de viento que con su música alegran el ambiente, la población asistente, dispersa todavía por el amplio patio de la iglesia y de la biblioteca y el maestro de ceremonias que anima a la gente a tomar sus lugares y solicitar paciencia. Solo hace falta la presencia de algunas personalidades que fueron invitadas y que darán fe y testimonio de que aquí se llevó a cabo un acto legítimo.

Al llegar a la comunidad de Alacatlatzala nos presentamos como periodistas y nos condujeron rápidamente con las autoridades locales, quienes nos dieron buen recibimiento y accedieron a una entrevista con gran interés.

Recientemente, Alacatlatzala se ha colocado en la atención regional y estatal con la que aún es su cabecera municipal; Malinaltepec. Se trata de un conflicto agrario que ya ha cobrado varias víctimas y que, por lo pronto, presenta una tregua debido a la mediación del gobierno estatal.

Alacatlatzala es un pueblo de origen muy remoto, con mucha historia, que incluso ha dado origen a la fundación de otros pueblos. Actualmente presentan cierta incertidumbre por el conflicto agrario que ya les ha causado bajas pero poco a poco surge en la mentalidad comunitaria lo que imaginan como perspectiva, futuro o posible vía hacia la paz, ya que empiezan a reivindicarse como un Consejo de Gobierno Autónomo Municipal.

Para conocer un poco más de su historia, el nudo principal de su conflicto de tierras con Malinaltepec y su visión de futuro se procedió a la entrevista y en ella encontramos algunas respuestas a esos aspectos mencionados. Les presentamos aquí lo que hemos indagado.

Un pueblo con origen milenario

Según sus actuales pobladores, la comunidad de Alacatlatzala se fundó alrededor del año 1200 de nuestra era. Los primeros que llegaron a habitar estas tierras vinieron de Oaxaca, después de un largo peregrinar decidieron que se asentarían aquí. A lo largo de su historia, de Alacatlatzala salieron varios grupos humanos que fundaron otras comunidades como Cahuatache, Jilotepec, El Platanar, Yerbasanta y Cuba Libre. Por ello, estás ultimas comunidades reconocen a Alacatlatzala como su origen.

Toma de protesta de nuevas autoridades comunitarias

La finalidad principal del acto de este día, a decir de Zenaido Cano Galindo (Presidente del Comisariado de Bienes Comunales) es cambiar los comisarios y delegados municipales. La razón por la que ya no acudieron a la cabecera municipal (Malinaltepec) para las tomas de protesta se debe a las tensiones por el conflicto agrario que ya lleva más de medio siglo sin que las autoridades correspondientes hayan querido realmente atender y resolver. Por ello se decidió en asamblea, por primera vez, realizar en Alacatlatzala las tomas de posesión de las nuevas autoridades que habrán de fungir durante 2022-2023.

Defensa de su territorio originario

El nudo principal del conflicto de tierras en el que se encuentra Alacatlatzala es, según Cano Galindo, a raíz de una confirmación y titulación que adquirió la comunidad de Malinaltepec el 10 de febrero de 1993, en la cual se les entregó 9,500 hectáreas pero al ejecutarla el 18 de octubre de 2005 se le entregaron más de 3 mil hectáreas de terreno de más. Eso quiere decir que el Tribunal Unitario del Distrito 12 se excedió en otorgar, cuando menos, 3 mil hectáreas. Esta es la razón principal por lo cual se reactivó el conflicto agrario en 2019, un 16 de mayo.

El día 5 de enero de 2022 fue la fecha en que se realizó la última mesa de diálogo en Palacio de Gobierno Estatal. Ahí estuvo la representación de la Secretaría de Gobernación Federal, representantes del gobierno del estado y también representantes de ambos núcleos agrarios (Alacatlatzala y Malinaltepec). El acuerdo al que se llegó es que se enviará una comisión de ingenieros expertos para ir a localizar las tierras en conflicto. A partir de esa investigación que se va a realizar y que implica trabajo de campo se volverán a sentar a dialogar para ver de qué forma se tiene que resolver este conflicto agrario.

El Presidente del Comisariado de Bienes Comunales enfatiza que la instancia responsable que provocó este conflicto fue el Tribunal Unitario Distrito 12, ya que es la culpable y la responsable de la problemática que vivimos porque es la que entregó tres mil hectáreas de más (a Malinaltepec). Ese es el meollo del asunto. Y en aquél tiempo el que estaba como magistrado era el licenciado Rolando López Villaseñor. Ese es el culpable de haberle entregado la confirmación y titulación a Malina y de haber ejecutado de manera indebida esa resolución por haber entregado terrenos que se encuentran en posesión de los comuneros de Alacatlatzala.

En torno a la intervención del gobierno estatal como mediador en el conflicto se afirma que fueron ellos los que convocaron a las partes en disputa territorial. El primer encuentro que se tuvo fue el 7 de diciembre de 2021 y el segundo encuentro fue el 5 de enero de 2022. El gobierno afirma que tiene la disposición y la voluntad de intervenir para la solución del conflicto agrario.

Sobre el pacto de no agresión o tregua momentánea, Zenaido Cano dice que de parte de los comuneros de Alacatlatzala hay voluntad de respetarla ya que es un acuerdo que se ha logrado y está plasmado en las minutas que se han firmado ante representantes de la Secretaria de Gobernación y del gobierno estatal. Sin embargo, la comunidad de Malinaltepec no lo ha respetado. Ellos cada nada, ya sea por la mañana, por la noche o por el día, siguen tiroteando hacia los comuneros de Alacatlatzala. Eso quiere decir que ellos no están de acuerdo

Apuesta por la paz y la reconciliación

Por parte del núcleo agrario de Alacatlatzala, continúa Zenaido Cano, creemos en el gobierno del estado, en el gobierno federal y en las dependencias que han estado en la mesa de negociación con nosotros.

Los comuneros de Alacatlatzala le apostamos al diálogo y a la reconciliación para poder dejar a nuestras futuras generaciones sin problemas, sin rencores y sin odios. Ante las autoridades gubernamentales, consideramos que si se puede resolver esta problemática.

La autonomía como vía para la paz

A través de uno de sus voceros, los comuneros de Alacatlatzala afirman que el proyecto que se pretende es convertir el núcleo agrario en un municipio autónomo e independiente de la actual cabecera municipal de Malinaltepec. Ante el actual conflicto, ya se rompió la relación en todos los aspectos, en el político, económico, social y cultural.

Por eso vemos que ya no es conveniente seguir perteneciendo a la cabecera municipal. El cambio de autoridades y su toma de protesta aquí (sin la presencia del alcalde municipal) es un inicio, un paso que se da en esta nueva lucha y proyecto para segregarnos de manera definitiva de Malinaltepec.

“Nos vamos a constituir como un municipio autónomo e independiente”. Esa parece ser el sentir general de los comuneros, quienes dicen que gestionaran sus propios recursos. Harán el trámite legal correspondiente para lograr la independencia definitiva.

Se les preguntó cómo imaginan el nuevo municipio, señalando algunos ejemplos como Cherán en Michoacán, Ayutla de Los Libres en Guerrero o los municipios zapatistas en Chiapas. Afiman que simpatizan con la experiencia de Cherán, un municipio que se rige por usos y costumbres.